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HISTORIA Y MOTIVACIÓN
 
 
En Valdepeñas, al trascacho de una ciudad del vino, donde la cultura y el arte de los oficios de agricultor y bodeguero se funden, encontramos, en la cuarta generación, las viñas y bodega "Dionisos".

D. Lorenzo de Nova Garrido, y D. Manuel de Nova Tercero comenzaron en el siglo pasado la elaboración de vinos. Pueblo situado a pocos kilómetros de VALDEPEÑAS, allí en unas condiciones difíciles, elaboraban magníficos vinos, merecedores de galardones tan importantes como la Medalla de Plata a los vinos blanco y tinto cosecha 1928 en la Exposición Universal de Barcelona en 1930.

Fue la siguiente generación D. Dionisio de Nova Morales quien adaptó las instalaciones ,instalándose en una tradicional casa solariega, y mejorando notablemente las condiciones de elaboración.En 1984 obtiene el primer vino de agricultura biológica, con uvas de cosecha propia. Se trata del primero de Castilla La Mancha y de la Denominación de Origen Valdepeñas, y de los primeros en España.

A la jubilación se detiene la actividad durante unos años para ser retomada por Dionisio de Nova García en 1995 .Ingeniero Técnico Agrícola pionero en España del movimiento de Agricultura Biológica, promotor y asesor de múltiples iniciativas de producción en agricultura biológica. Con esta vocación orienta la bodega y sus producciones hacia un respeto profundo de las variedades y condiciones locales.

Hacemos agricultura biológica para asegurarnos qué la viña a través de un metabolismo sosegado y equilibrado, va a ser capaz de propiciar que en el fruto haya todos los precursores de los aromas, sabores y caracteres que corresponden a la variedad y al terruño. Nuestro patrimonio es el viñedo y en el volcamos la pasión y la profesión. Cuidamos la fertilidad natural; evitamos utilizar productos tóxicos y damos vigor a los viñedos mediante la ayuda de otras plantas.

En la bodega nuestro trabajo tiene como objetivo hacer vinos que muestren el conocimiento de los mayores, ya que utilizamos sus instalaciones. Con esta maestría, y evitando la desnaturalización, que ofrezcan las sensaciones, y por que no, emociones; que podemos transmitir al hacerlos.

Podamos en menguante o descendente para que el corte cicatrice mejor. Embotellamos también en estos periodos, para que los vinos sean más estables. Vendimiamos, fermentamos, trasegamos o sacamos de las barricas según las constelaciones.

El resultado son vinos que han recibido el impulso y efecto de la luna y constelaciones que los hacen sutiles y complejos: Los vinos de nuestra colección "Al Compás de la Luna".