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EL ZODIACO

Signos y Constelaciones:
De las múltiples constelaciones o grupos de estrellas existente en el Cielo, nos fijamos especialmente en el "anillo del zodiaco", que está constituido por la banda de constelaciones delante de las cuales se desplaza el Sol, la Luna y todos los planetas. En el esquema adjunto vemos en el anillo exterior las 12 constelaciones, con sus respectivas dimensiones y el segmento desigual de ángulo que ocupan casa una de ellas; corresponden a la Astronomía. El anillo interior representa los signos de zodiaco divididos en 12 segmentos iguales de 30º cada uno, que corresponden a la visión Astrológica, salida de la antigua tradición. El "Reloj Cósmico" basa sus observaciones y recomendaciones sobre las posiciones Astronómicas.

El Punto Vernal:
Es la posición en que se encuentra el Sol entre la Tierra y el zodiaco, el día, en que día y noche tienen igual duración; el equinoccio de primavera, y la entrada de esta estación.

El Punto Vernal se acorta 1º cada 72 años, debido a un movimiento muy lento de desplazamiento del eje de la Tierra. Por ello el Sol cada año en el primer día de primavera (tras el equinoccio), no se encuentra nunca delante de la misma estrella, se desplaza en sentido inverso al movimiento del Sol. El Punto Vernal se encuentra hoy ante la constelación Piscis y se dirige hacía Acuario. Después de la era Piscis vendrá la era Acuario. Hacen falta unos 2.000 años para que el Sol pase en su punto vernal de una constelación a otra.

El Sol, la Luna y los planetas ante la banda zodiacal: Las distintas constelaciones guardan siempre su forma propia, pues su separación se mantiene casi fija salvo en larguísimos periodos. Sin embargo el Sol, La Luna y los planetas de nuestro sistema solar están en continuo movimiento y para nosotros se desplazan de Oeste a Este delante del fondo fijo de las constelaciones.

Debido a la diferente velocidad de desplazamiento; a su distancia y posición, a la misma rotación terrestre, a veces desde la Tierra, se observa como estos “retroceden” en su desplazamiento, cambian el sentido de su rotación y llegan a hacer bucles. Todo ello reflejado en el Calendario Cósmico, permite verificar "alteraciones" en la fenomenología.

Los cuatro elementos: La teoría de los cuatro elementos se remonta a la Grecia antigua. Aristóteles desarrolla en su libro de Meteorología esta aproximación cualitativa del mundo. Explica que hay que partir de las cuatro calidades elementales: calor, frío, húmedo y seco, para comprender los elementos: tierra, agua, fuego y aire. Y es preciso distinguir estos elementos de los distintos estados de la materia: sólido, líquido y gaseoso.

El elemento tierra se compone de frío y seco; agua de frío y húmedo; fuego de calor y seco, y aire de calor y húmedo.

Para comprender los cuatro elementos debemos abordar la naturaleza desde un punto de vista cualitativo y no cuantitativo, las medidas de temperatura, humedad... no bastan para comprender la naturaleza más profunda.

El elemento tierra se manifiesta en todo lo que es duro, denso, cerrado, fijo, oscuro. En la planta, es la raíz la que tiene la calidad de este elemento. Es el órgano vegetal más duradero, que se cubre a veces de una corteza leñosa. Es la parte vegetal, a partir de la que la vida puede expandirse. El elemento tierra provee a la planta del anclaje, gracias al cual la planta puede desarrollarse.

El elemento agua al contrario es de una movilidad extrema, como la sustancia agua pasa fácilmente del estado liquido al sólido o al vapor. El agua no se fija jamás, da forma a todo. En la planta son las hojas las más estrictamente ligadas al elemento agua. Las hojas se acomodan en el espacio y son capaces de todo tipo de formas y metamorfosis. Las hojas no son siempre iguales, varían bajo las influencias exteriores.
El elemento calor, tiene un lado destructor, pero también dispensa la energía. Sin calor no puede desarrollarse la vida en la Tierra, y sin el fuego destructor la vida no puede renovarse. En el mundo vegetal el fuego se expresa en la semilla y el fruto. La semilla es de una concentración extrema, esta como mineralizada, es por tanto desde donde puede surgir la vida. En el fruto es la concentración de calor solar el que genera los azucares y aromas acumulados.
El elemento aire, no sirve para la formación o funcionamiento de los órganos vegetales, pero les hace equilibrados. El aire a nuestro alrededor es una de las cosas más ligeras y a su vez hace también ligeras a las cosas mismas, ligeras y sutiles. Siendo invisible, impalpable y discreto, nos permite percibir a través de los sentidos: colores, sonidos, olores,... En la planta por ejemplo, el elemento aire transforma la hoja vegetal en flor; órgano ligero, coloreado y aromático.

Los cuatro elementos se manifiestan en toda la planta, pero cada uno de sus órganos está dominado más intensamente por uno de ellos. Y cada constelación zodiacal es regida por uno de los cuatro elementos:

Elemento/ órgano vegetalConstelaciones
Tierra / RaízTauro, Virgo, Capricornio
Aire / Luz / FlorGéminis, Libra, Acuario
Agua / HojaPiscis, Cáncer, Escorpio
Fuego/ Fruto, SemillaAries, Leo, Sagitario

Las tres constelaciones de cada elemento, forman un trígono, están separadas 120º. La luna pasa cada nueve días por una constelación del mismo elemento. El tránsito de la Luna delante de cada constelación oscila desde algo más de una día hasta cuatro. Durante ese tiempo la influencia dominante es la reflejada por la Luna, procedente de esa constelación.

Este esquema básico puede alterarse de vez en cuando debido por ejemplo a la posición de los planetas que pueden modificar los impulsos o superponerlos. También hay días de efectos negativos como son los nodos, u otros fenómenos.

A través de la observación primero de los agricultores, y posteriormente de la experimentación al aire libre o en invernaderos; verificamos la posición de la Luna, el Sol... en relación a las constelaciones y sus efectos sobre los vegetales, pero también sobre todos los procesos biológicos: fermentaciones, conservación...